"Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto."
Así da comienzo el relato más célebre de Franz Kafka. Una historia escalofriante en la que su autor narra la angustiosa existencia de una persona que se convierte en un insecto gigante. Una obra basada en lo absurdo llevado al extremo pero que, sin embargo, resulta de lo más real. Porque ¿quién no se ha sentido alguna vez como un bicho raro? ¿Quién no ha sentido soledad teniendo gente a su alrededor?
Pero, en realidad, ¿qué quiso decirnos Kafka con éste relato? Es una pena que no lleguemos nunca a saberlo. Toda su obra queda enmarcada en el mundo de lo abstracto, de lo absurdo como ya hemos dicho. Sin decir nada, lo dice todo. Pero ese todo depende de los ojos con que se mire, de la individualidad de cada uno, de la circunstancias concretas que nos moldean como un bloque de arcilla y nos convierten en lo que somos.
Así da comienzo el relato más célebre de Franz Kafka. Una historia escalofriante en la que su autor narra la angustiosa existencia de una persona que se convierte en un insecto gigante. Una obra basada en lo absurdo llevado al extremo pero que, sin embargo, resulta de lo más real. Porque ¿quién no se ha sentido alguna vez como un bicho raro? ¿Quién no ha sentido soledad teniendo gente a su alrededor?
Pero, en realidad, ¿qué quiso decirnos Kafka con éste relato? Es una pena que no lleguemos nunca a saberlo. Toda su obra queda enmarcada en el mundo de lo abstracto, de lo absurdo como ya hemos dicho. Sin decir nada, lo dice todo. Pero ese todo depende de los ojos con que se mire, de la individualidad de cada uno, de la circunstancias concretas que nos moldean como un bloque de arcilla y nos convierten en lo que somos.
